Aunque casi no se fiscaliza, contar con un botiquín de primeros auxilios al interior del auto sigue siendo obligatorio. Pero más allá del cumplimiento de la ley, tener uno a mano puede ser clave ante cualquier emergencia.
La Ley de Tránsito lo dice. En su artículo 75 establece que todos los vehículos motorizados, según tipo y clase, deben estar provistos de una serie de elementos de seguridad, algunos tan obvios como limpiaparabrisas, parachoques y espejos retrovisores, así como extintores, triángulos, gata y rueda de repuesto.
Sobre el botiquín, la norma es más ambigua, pues sostiene que “todo vehículo debe llevar un botiquín de primeros auxilios y dos cuñas de seguridad, en los vehículos de carga, de locomoción colectiva y de transporte de escolares”.
Bien o mal entendido, lo cierto es que “todo vehículo” debe contar con uno, aunque en la práctica la inspección sólo se realiza en buses, camiones y furgones escolares.
Como padres, lo importante es saber que tener uno en el auto puede marcar una diferencia importante al momento de un accidente, cualquiera sea su gravedad, ya que va a permitir prestar los primeros auxilios ante situaciones o condiciones que requieren atención médica inmediata.
Consideraciones básicas:
· Ubícalo en un lugar accesible, fresco y protegido de las altas temperaturas.
· Revisa periódicamente el estado de los elementos que contiene (fechas de vencimiento, roturas de envases).
· Confecciona una lista con el stock de elementos que contiene para poder reabastecerlo continuamente.
¡Considéralo un accesorio indispensable para un viaje seguro!
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